1989 y los cómics ya no son tan seguidos debido a las innumerables distracciones que propone cursar los primeros años de secundaria, sin embargo hay un cambio evidente en los recursos utilizados. Ahora definitivamente se incorpora el lápiz tinta y la tinta china aplicada con pincel.
La historia trata de un detective que fue testigo clave en el encarcelamiento de un mafioso quien salió de forma irregular de la cárcel y ahora lo busca para vengarse de su testimonio. Historias que más de una vez fueron el centro de alguna película de fines de los ochenta, principalmente de aquellas que nos entregaban los VHS de algún club de videos cerca de casa. En ese sentido la aparición de los equipos de VHS hogareños abrió un universo de nuevas películas y conocí ahí a los nuevos iconos de las películas de ficción de la época y que perdura hasta nuestros días. Bruce Willis, Steven Seagal, Jean Claude Van Damme, entre otros.
Elliot Benetton era el nombre del detective, ahora los nombres son más selectivos y no tan clichés. Aquí dos capítulos distintos, donde primero aborda el atentado en su contra y la otra aborda el viaje a oriente para entender sus orígenes y el asesinato de su mentor a manos de la mafia que lo persigue.



No hay comentarios:
Publicar un comentario